En Occidente, el más poderoso aliado de la belleza ha sido siempre la luz. En cambio, en la estética tradicional japonesa lo esencial es captar el enigma de la sombra. Lo bello no es una sustancia en sí sino un juego de claroscuros producido por la yuxtaposición de las diferen...
-
ConfirmarDorado MallLun–Sáb 9:00–20:00Sin stock
-
ConfirmarAlbrook MallLun–Sáb 9:00–20:00Sin stock
-
ConfirmarAtrio MallLun–Dom 9:00–19:00Sin stock
-
ConfirmarLos PueblosLun–Dom 9:00–19:00Sin stock
-
ConfirmarMetromallLun–Sáb 9:00–20:00Sin stock
-
ConfirmarFederal MallLun–Sáb 9:00–19:00Sin stock
-
ConfirmarPlaza Wong ChangLun–Sáb 9:00–19:00Sin stock
-
ConfirmarColón 2000Lun–Sáb 9:00–19:00Sin datos
Solo mostramos sucursales con recogida en tienda. La compra online se despacha desde nuestro almacén.
DESCRIPCIÓN |
DETALLES |
|---|---|
|
El Elogio De La Sombra
En Occidente, el más poderoso aliado de la belleza ha sido siempre la luz. En cambio, en la estética tradicional japonesa lo esencial es captar el enigma de la sombra. Lo bello no es una sustancia en sí sino un juego de claroscuros producido por la yuxtaposición de las diferentes sustancias que va formando el juego sutil de las modulaciones de la sombra. Lo mismo que una piedra fosforescente en la oscuridad pierde toda su fascinante sensación de joya preciosa si fuera expuesta a plena luz, la belleza pierde toda su existencia si se suprimen los efectos de la sombra. En este ensayo clásico, escrito en 1933, Junichiro Tanizaki va desarrollando con gran refinamiento esta idea medular del pensamiento oriental, clave para entender el color de las lacas, de la tinta o de los trajes del teatro nô; para aprender a apreciar el aspecto antiguo del papel o de los reflejos velados en la pátina de los objetos; para prevenirnos contra todo lo que brilla; para captar la belleza en la llama vacilante de una lámpara y descubrir el alma de la arquitectura a través de los grados de opacidad de los materiales y el silencio y la penumbra del espacio vacío. |
|
